Preguntas frecuentes
¿Qué es el presupuesto previo? ¿Es obligatorio?
El presupuesto previo informa a los usuarios del coste de los servicios profesionales.
Desde la aprobación del RD 307/2022, este documento es obligatorio. Antes de esta normativa, tanto la Carta de Derechos del Ciudadano ante la Justicia (2001) como el Código Deontológico del CGPE ya recogían la obligación de entregar al cliente un presupuesto previo, indicando el coste aproximado de la intervención del profesional.
Cabe destacar que el presupuesto previo no exige aceptación expresa de las partes. En cambio, la hoja de encargo sí la requiere, ya que está concebida como un pacto expreso y firmado entre las partes.
¿Qué alcance tiene la obligatoriedad del presupuesto previo?
Al tratarse de un documento de alcance informativo elaborado por el procurador, que refleja un pacto voluntario, este no tiene repercusión jurídica.
Sin embargo, en caso de que el cliente lo solicite, la falta de entrega del presupuesto sí podría considerarse una infracción deontológica.
¿Es obligatorio contar con un procurador en un juicio?
Contar con un procurador es obligatorio en la mayoría de los procedimientos judiciales y, además, altamente recomendable en todos ellos.
Esto se debe a que, gracias a su intervención, se evitan desplazamientos innecesarios para el cliente, se agiliza la tramitación del proceso y se aporta un sólido conocimiento del funcionamiento de los tribunales.
¿En qué asuntos es obligatorio el Procurador?
En la mayoría de los procedimientos judiciales, la intervención del procurador es obligatoria.
No obstante, existen algunas excepciones, como:
-La petición inicial del procedimiento monitorio y los juicios verbales inferiores a 2.000 €.
-La comunicación de créditos en los concursos de acreedores.
-Los procedimientos laborales.
-Los procedimientos contencioso-administrativos ante órganos unipersonales.
-Los juicios de faltas y los procedimientos penales antes de la apertura del juicio oral.
A pesar de no ser obligatoria su presencia en estos casos, la complejidad de los procesos hace que sea altamente recomendable contar con un procurador.
Esto se debe a que, por un coste reducido, el cliente obtiene importantes ventajas como mayor eficiencia, comodidad y agilidad en la tramitación.